4 etapas para transformarte de ‘godín’ a emprendedor

La decisión de emprender no es fácil, ni mucho menos es un proceso que se debería de tomar de un día para otro.

Y aunque emprender es un verbo que se ocupa ahora mucho porque contempla el proceso de innovar, proponer e impulsar el cambio, no todos los que actúan así son emprendedores, o por lo menos emprendedores profesionales. Un emprendedor profesional, como diría Jerry Engel de la Universidad de Berkeley, es aquel que crea algo prácticamente desde cero con esfuerzo propio y tenacidad, y se dedica a ello de tiempo completo, hasta que triunfa, entregando la estafeta a otro mejor que él o ella para hacerlo crecer o, en su caso, desiste en el intento.

Y en el caso de muchos emprendedores, esto no llega de la noche a la mañana, sino que es un proceso de algunos años. Por eso, te compartimos algunas de las etapas que pasaras en este camino:

1.- Empleado de tiempo completo:

En este boom del emprendimiento se le ha dado un aura cool a ser emprendedor porque tiene muchos beneficios indudables, que se venden por sí mismos, como la libertad. De forma paralela se consideró denigrante ser empleado de tiempo completo, o Godín.

Tal vez no sea atractivo pensar en salir en hordas a comer en el mismo horario o ver compañeros con la credencial colgada del cinturón, pero no todo es malo. Llegar a la etapa cuatro, de ser emprendedor profesional, no ocurre por generación espontánea. No siempre sales de la universidad sabiendo lo necesario, ni sabes trabajar en equipo, ni cuentas con el capital semilla suficiente para arrancar. Ser Godín te da la oportunidad de aprender de tus errores, mientras alguien más te paga, aunque sea poco.

2.- Invertir ahorros para crear un plan B

Conforme pasen los años y tus ingresos suban, puedes ir apartando una cantidad mensual para crear un fondo que puedas invertir para tener mejor rendimiento. Es en esta etapa donde debes empaparte de todo lo que conlleva ser emprendedor, te recomendamos leer algunos libros, por ejemplo: Padre rico, padre pobre, en que Kiyosaki nos ayuda a entender la idea de crear activos que nos dejen dinero sin hacer mucho, o nada, no importando qué, y así reducir la dependencia de nuestro salario.

3.- Emprendedor de medio tiempo

En algún momento de tu proceso, llegas a la etapa en la que tus inversiones comienzan a generar frutos más redituables, es momento de tomarte un poco más de tiempo para así llegar a la meta que desees obtener. En otras palabras: pasas de ser Godín a un híbrido de emprendedor.

4.- Emprendedor de tiempo completo

Las diferencias de emprender de tiempo completo a lanzarte por ti mismo serán cada vez más notorias. Es en esta etapa donde comenzarás la incursión como un emprendedor profesional.

Nada es para siempre y las posibilidades estarán en el aire: vender la empresa que tanto trabajo te costó y recuperar tu inversión; volver a emprender; pero al final de todo, lo importante es no desistir.