Coaching de vida, una opción para motivar a los trabajadores

Algunas empresas han iniciado este tipo de programa de apoyo para acompañar al capital humano en un proceso de mejora personal y profesional desde una perspectiva integral.

La vida laboral está llena de retos profesionales, personales, sociales y ambientales, por lo que cada vez es más común que el talento humano sufra un importante desgaste emocional y/o personal tratando de cumplir lo mejor posible con los diferentes aspectos de su vida. Sin embargo, hay ocasiones en las que puede ser difícil mantener el equilibrio en un entorno altamente demandante y cambiante.

Muchas empresas han iniciado programas de apoyo como el coaching de vida para acompañar al capital humano en un proceso de mejora personal y profesional desde una perspectiva integral. De acuerdo con el portal LifeCoach.com, el coach de vida puede compararse con un entrenador deportivo que, a través de una relación sinérgica, propicia el crecimiento de sus clientes para lograr cambios positivos en su vida, tanto a nivel físico como emocional, mediante la construcción y fortalecimiento de competencias clave de liderazgo y administración.

Así pues, el objetivo es equipar al talento con herramientas, conocimiento y oportunidades para que puedan desarrollar todo su potencial y ser efectivos en su compromiso consigo mismos, con la compañía y con su trabajo. El poderoso proceso logra que cada persona elija sus mejores prácticas, distinga cuáles son sus fortalezas personales y profesionales y las desarrolle de acuerdo a sus propias habilidades.

Por lo tanto, además de mejorar la resiliencia organizacional, el coaching permite construir un proceso de cambio más efectivo, a la vez que reduce el estrés e incrementa la productividad y motivación laboral, eliminando obstáculos que suelen interferir con el rendimiento y la creatividad. Por esto, cada vez más organizaciones lo están integrando en sus programas de desarrollo y liderazgo.

Algunas de las ventajas del Coaching de Vida en el entorno laboral, según CoachInc, son:

Fortalece la retención. La razón es sencilla, colaborar con una organización que fomenta que cada persona desarrolle su máximo potencial es una poderosa razón para sentirse valorado como persona y como profesionista.

Incrementa el compromiso organizacional. El coaching busca que cada persona identifique y ponga en práctica aquellas competencias que lo hacen único, así pues, cuando se permite que el talento busque la solución más adecuada para alcanzar los objetivos establecidos, el compromiso es mayor porque en lugar de implementar una estrategia desarrollada por alguien más se crea algo propio y, por lo tanto, alcanza un resultado personal o de equipo.

Mejora los procesos de enseñanza o capacitación. Las organizaciones más exitosas saben que la capacitación continua es necesaria para mantener a la empresa competitiva, sin embargo, mientras que la impartición de cualquier tipo de curso funciona como un evento laboral que puede o no permear en el cambio que se busca, el coaching es un proceso que permite asegurar que los nuevos conocimientos que se adquieren formen parte de la conducta organizacional deseada.

Fomenta un ambiente laboral positivo. Todos preferimos desarrollarnos profesionalmente en un ambiente de trabajo amable. El proceso de coaching fomenta la auto responsabilidad, más que la evaluación, a la vez que propicia el apoyo positivo, por lo tanto, ante una menor imposición y mayor auto responsabilidad habrá mayor cordialidad.

El coaching de vida agrega valor a la organización. La ecuación es sencilla, cuando el proceso es exitoso el coaching agrega valor al talento humano, que a su vez agrega valor a la organización con profesionistas más productivos y felices. Las habilidades que el coaching propicia construyen y fortalecen el trabajo en equipo y el desarrollo individual, a la vez que perfeccionan las habilidades administrativas y de liderazgo y promueven la diversidad, entre muchos otros aspectos. En este sentido, se prepara al entorno laboral para adaptarse a un mundo altamente cambiante para que la organización pueda permanecer como una opción de mercado viable.

¿Quién soy verdaderamente? ¿Cómo funciono? ¿Cuáles son mis fortalezas y con qué recursos cuento para desarrollarlas? ¿Cómo suelo boicotearme? ¿Qué quiero y con qué herramientas cuento para alcanzar mis objetivos profesionales y personales? Todas éstas y muchas más, son las preguntas que un coach de vida plantea para que el talento humano pueda alcanzar su máximo potencial, a través de la eliminación de los malos hábitos y el impulso de las fortalezas personales.

Muchos líderes empresariales, profesionistas, ejecutivos y emprendedores están haciendo uso del coaching de vida para dirigir sus vidas, carreras profesionales o negocio al siguiente nivel. Si tu organización ofrece como parte de su programa de desarrollo un proceso de coaching de vida, tómalo, aprovéchalo y ponlo en práctica en tu vida diaria o evalúa si es una inversión personal que necesitas llevar a cabo para continuar tu crecimiento personal y profesional.

FUENTE: EXPANSIÓN